Uno de los suplementos más comunes que las personas utilizan y recomiendan para lograr una reducción de grasa es la L-carnitina, la cual tiene como función fisiológica el trasporte de los ácidos grasos desde el citosol hacia las mitocondrias de la célula, por lo que ha sido uno de los ingredientes más comunes para la fabricación de suplementoBodys enfocados en la pérdida de peso.

Es por eso que se tiene la creencia  de que al lograr un aumento en los niveles celulares de carnitina podremos aumentar el transporte de grasas hacia las mitocondrias obteniendo así una mejora en la composición corporal.

Es importante señalar que nuestro cuerpo produce carnitina mediante el aminoácido lisina, y se convierte a carnitina en los riñones y el hígado, además podemos encontrarla en la carne y los productos derivados de la leche. El contenido corporal total de la carnitina en humanos sanos se ha estimado en aproximadamente 20 g, cuando administramos L- carnitina en forma de suplemento esta se absorbe de un 5-15 %, y puede llegar a ocupar el espacio de la que se ha perdido, es importante señalar que nuestro cuerpo está diseñado para tener un tope máximo en el contenido de L-carnitina, por lo que un exceso en las concentraciones de la misma hará que nuestros riñones la desechen a través de la orina.

Además de la posible ayuda en el transporte de grasas  se ha relacionado a la L-Carnitina con:

  • Ayuda a disminuir las tasas de agotamiento del glucógeno muscular.
  • Reemplazar la carnitina muscular que se ha perdido por el entrenamiento.
  • Ayuda a activar la enzima piruvato deshidrogenasa para la respiración celular.
  • Aumenta resistencia a la fatiga muscular, reduciendo la acumulación de lactato asociada al ejercicio.
  • Puede ayudar a aumentar el V̇O2max.

En conclusión podemos decir que  el objetivo primordial de la suplementación con L Carnitina es acelerar el proceso mediante el cual utilizamos ácidos grasos como sustratos energéticos, por lo cual este suplemento es eficaz si se tiene una actividad física activa, y se cumplen ciertos criterios al momento de realizar las sesiones de entrenamiento, muchas personas piensan que con tan solo con ingerirlas su cuerpo va tener como si fuera un producto milagroso, pero la realidad es que necesitamos estar en un ambiente en el cual se estén utilizando ácidos grasos, esto quiere decir actividad física por debajo del umbral del lactato, que sea de una duración media, que permita maximizar el uso de las reservas energéticas y por último que nuestra alimentación este diseñada para lograr el ambiente hormonal idóneo que nos permita alcanzar nuestros objetivos sin descuidar nuestra salud.