Un poco de historia

Se puede definir el término “culturismo” como el entrenamiento programado con resistencias para lograr la hipertrofia muscular, o la práctica de ejercicio físico con pesos para estimular el crecimiento muscular. Diferentes motivos hicieron que el hombre rindiera culto al cuerpo desde siempre y durante siglos estuvo utilizando técnicas culturistas para desarrollar la fuerza y emplearla después en su vida cotidiana. El hombre ha necesitado más de sus habilidades físicas para sobrevivir. Dentro de éstas habilidades, la fuerza ha sido la más estimada y necesaria. En la prehistoria, el hombre precisaba de ella para alimentarse o defender su territorio, así mismo, su resistencia física condicionaba su supervivencia en un hábitat hostil a los fuertes y fatal para los débiles.

La utilización de pesos y halteras (tipo mancuernas), como método físico para desarrollar la fuerza muscular tiene un origen remoto y documentado en numerosas civilizaciones antiguas. El levantamiento de peso, se entiende como demostración de fuerza, fue conocido en la vieja China, en el imperio Asirio-Babilonio, en el antiguo Egipto, en la cultura maya y entre las tribus bárbaras de Germania y Britania.

 

Las primeras referencias del entrenamiento formal de la fuerza aparecen en textos chinos que datan del año 3.600 a. C. cuando los emperadores obligaban a sus súbditos a ejercitarse diariamente. Durante la dinastía Chou (1122- 249 a. C), los aspirantes a soldados debían pasar exámenes de levantamiento de pesas para poder entrar en las fuerzas armadas.

En los registros históricos de China se da constancia sobre prácticas de levantamiento de pesas, al estilo Qiaoguan y Gangding, durante los Periodos de Primavera y Otoño (770 a. de J.C.-403 a. de J.C.) y de los Estados Combatientes (475 a. de J.C.-221 a. de J.C.).

El médico Galeno, describió el entrenamientos de fuerza usando un forma antigua de mancuerna, durante el siglo II d. C.

 

Hipócrates fue quien explicó por primera vez de que se trataba el entrenamiento con peso cuando escribió “el que utiliza esto se desarrolla, y quien no lo utiliza está desperdiciando su tiempo.”

Desde la Antigua Grecia, cuna del olimpismo ya este tipo de actividad quiere un carácter más desarrollado, conservándose como muestra la llamada “Piedra de Bybon” aproximadamente de 143 Kg. de peso.

Otro famoso levantador de peso antigua griega era Bybon (siglo 6 antes de Cristo). Un bloque de piedra arenisca roja de 143,5 kg, fue encontrada en Olimpia (en exhibición en el Museo Arqueológico de Olimpia), con la inscripción tallada, “El hijo de Bybon Phola, me ha elevado por encima de su cabeza con una mano.” La piedra tiene una sección de tallado como para meter la mano. Otra piedra, que se encuentra en la isla de Santorini (Thera), pesa 480 kilogramos, que también data del siglo 6 aC y tiene la inscripción: “Eumastas, el hijo de Critóbulo, me levantó del suelo.

 

“Las piedras, al menos indican que la fuerza física y de los hombres fuertes fueron valoradas en Grecia unos 2.600 años atrás.

Aunque sin duda, el primer antecedente del ideal fisicoculturista, el entrenamiento del cuerpo humano se encuentra en la Grecia clásica, como lo atestiguan el magnífico arte helénico y los restos arqueológicos de aquel periodo que prueban el uso de pesas y halteras (tipo mancuernas) para ejercitarse y desarrollar la fuerza por parte de los atletas griegos. Un testimonio de ello es que alrededor del 558 a.C. nace el famoso luchador Milo de Crotona (Italia) ganador de 6 Juegos Olímpicos, al que se atribuye el invento de la resistencia progresiva. Milo se hizo popular por transportar cada día un ternero en sus hombros hasta que dicho ternero tuvo 4 años de edad, con lo que su fuerza y tamaño muscular fue aumentando progresivamente.

Roma, continuadora de la cultura helena, aportará el concepto y la práctica del “gimnasium” como centro de esparcimiento y acondicionamiento físico. En tiempos romanos, el músculo era sinónimo de virilidad y poder. Las corazas de los jefes militares presentaban torsos musculados y los rostros de las estatuas eran adornados con equilibrados físicos y en el campo de la arena el más fuerte y musculoso solía ser el vencedor. Y podríamos hablar de muchas más cosas hasta nuestra actualidad, pero eso lo tocaremos más adelante.

 

Por: Benjamin Cruz, Tu Nutriólogo de Cabecera